Entrevista a Agustín Castro Alonso, Director Gerente, Economista y Management Controller

“Enseñamos a nuestros trabajadores a gestionar uno de nuestros activos, el tiempo, para ser más felices”.

¿A qué se dedica la CASTRO ALONSO y en qué se diferencia del resto?

A mediados de los años ochenta, después de trabajar en una multinacional y en la dirección de una PYME, fundé en Madrid una asesoría tributaria, contable y pericial, siendo los principales destinatarios de mis servicios, empresarios autónomos, profesionales, micropymes y tribunales de justicia.

A día de hoy, una parte de estas personas siguen siendo testigos de mi trayectoria y yo, además de estar muy agradecido por su confianza y apoyo, sigo participando de sus éxitos y de sus fracasos. En 2.004, para abordar operaciones más complejas con mayor eficacia y eficiencia, la firma creo los departamentos de consultoría en Normas ISO y de Derecho a la Insolvencia, ampliado su plantilla y su red territorial de oficinas.

Actualmente somos una organización con espacios relevantes en el área tributaria, del derecho a la insolvencia y administración concursal, pericial económica y consultoría de Normas ISO (9001, 14000, 19601 y 27001, PRL), LOPD.

Agustiìn Castro Alonso

Somos conscientes de la transformación que están experimentando los despachos con la irrupción de competidores con nuevos modelos de negocio.Nos consideramos una firma ágil, moderna y competitiva. El anhelo de CASTRO ALONSO es hacer posible que los clientes convivan con nuestra estrategia, estando cerca de ellos, siendo asertivos en cuanto a la respuesta de sus exigencias, escuchándolos y entendiéndolos para poder adelantarnos a las necesidades que demandan los incesantes cambios normativos y los posibles impactos que tengan en sus patrimonios.

Respecto a nuestros profesionales, además de compañeros, consideramos que son el pilar donde se sustenta el futuro, la confianza y la credibilidad de la firma a través de su buen hacer.

¿Cómo se vive la innovación en el día a día de su empresa? ¿En qué innovan y cómo lo hacen?

Uno de los activos de nuestra firma es nuestro tiempo. Gestionarlo no solo incide en la rentabilidad de la organización. En CASTRO ALONSO intentamos enseñar a los profesionales del despacho a manejarlo para que puedan ser más eficientes y eficaces, satisfacer sus necesidades vitales, concilien su vida y en definitiva puedan ser más felices.
Para mantener nuestro posicionamiento competitivo, tratamos de mejorar de manera continua los procesos y procedimientos de nuestro modelo de negocio donde hemos dado entrada, a través de alianzas,a profesionales que están participando en las redes sociales y tienen habilidades con herramientas tecnológicas y análisis de datos, que además disponen de formación complementaria en derecho y en economíapara poder integrar sus conocimientos en sistemas econométricos empleados en nuestra práctica habitual.

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¿Y su visión de Asturias en torno a la innovación?

La problemática de la innovación en las empresas asturianas tiene un profundo enraizamiento en su economía. En la actualidad la importancia de la innovación se ha incrementado notablemente pero sigue siendo una asignatura pendiente como elemento dinamizador general.

Cuando la economía mundial entró en crisis, muchas de nuestras empresas alentadas por modelos de negocio internacionales y por las administraciones públicas trataron de reforzar las urgencias de conocer la realidad de la innovación, apartando otras políticas que estimulaban inversiones generadoras de conocimiento e innovacióna través de incentivos económicos como por ejemplo,sistemas de propiedad intelectual, de movilidad de los investigadores, modernización de instalaciones o equipos de los centros especializados en investigación.

Estos cambios y giros han provocado resultados pobres y diversos y una desaceleración de la actividad innovadora en la estructura productiva,necesaria para el diseño de una especialización tecnológica sectorial que sirva para la creación de un patrón económico más competitivo y para generar mejores niveles de bienestar a la sociedad asturiana.

¿Qué le impulsó a asociarse a Innovasturias y cómo le puede ayudar la asociación al fomento de la innovación en su organización?

Somos una empresa dinámica, interesada en mejorar su reputación e imagen y damos mucha importancia a las fuentes externas de conocimiento. Por eso hemos decidido asociarnos y porque además, queremos aprender y crecer compartiendo con sus miembros nuevos retos, nuevas propuestas, nuevos problemas y nuevas soluciones, con los que deseamos interactuar y cooperar apoyando los proyectos propios y ajenos que se produzcan y/o se promocionen dentro de Innovasturias.

El derecho a la privacidad de nuestros datos cobra especial sentido en la era digital

Protección de datos: Obligación legal para las empresas y garantía para los particulares.

El pasado jueves 28 de enero, se celebró el día de la Protección de Datos en Europa, también conocido internacionalmente como el “Privacy Day”, o Día de la Privacidad. Motivados por este acontecimiento, presentamos las últimas novedades en este campo y para ello contamos hoy con José Luis Sagarduy, experto en este ámbito y Director de Estrategias de Negocio de Herrero y Asociados, empresa perteneciente a Innovasturias, que nos amplía información.

¿Qué nos podrías decir de la protección de datos?

La protección de la intimidad es y ha sido una necesidad en nuestra sociedad. Con el desarrollo tecnológico, las posibilidades de recopilar grandes cantidades de datos con poco esfuerzo, segmentar y crear perfiles aumentan exponencialmente. Medios de comunicación relativamente nuevos como las redes sociales posibilitan la interactuación de millones de personas que facilitan todo tipo de detalles sobre su vida y persona: información sobre dónde viven o trabajan, sobre su familia, fotografías, hábitos y costumbres, preferencias, ideología y un largo etcétera. La exigencia de protección de estos usuarios se hace especialmente patente.

José Luis Sagarduy Director de Estrategias de Negocio de la empresa Herrero y Asociados

José Luis Sagarduy Director de Estrategias de Negocio de la empresa Herrero y Asociados

Las regulaciones de protección de datos de todo el mundo pero en particular las de la Unión Europea velan por los derechos de los ciudadanos que son dueños y responsables de sus datos pero que a menudo no saben qué se hace con ellos.
La legislación exige que aquellos que recogen y tratan datos cumplan con una serie de obligaciones que se traducen en aspectos de seguridad informática, física, organizativa y en buenas prácticas.

En Herrero & Asociados fuimos conscientes de la necesidad de asesorar a las empresas y a quienes tratan datos personales (prácticamente todas las empresas, profesionales, instituciones, etc) y hace quince años creamos un Departamento de Derecho Digital (que antes denominábamos de Nuevas Tecnologías) dirigido por Paz Martín y que desde entonces acompaña a nuestros clientes en su cumplimiento de la ley.

Navegar en internet, pertenecer a redes sociales, hacer compras online, descargar aplicaciones en nuestro ordenador o móvil… dejan rastro en internet sobre nuestros datos privados, ¿Qué riesgos corremos y cómo podríamos evitarlos?

Es evidente que nuestros datos pueden estar en muchos sitios y ser utilizados por terceros a quienes no conocemos y no hemos autorizado para su uso. Quien tiene la información tiene el control, el poder y puede ser capaz de prever conductas y comportamientos sociales con el mero análisis de los datos recogidos. Esto no es ilícito pero debe ser conocido y consentido por el usuario. Por ello, lo primero que podemos hacer para protegernos es ser cautos a la hora de navegar y de entrar en sitios con pocas garantías. Igual que no abrimos la puerta de nuestra casa a cualquiera ni le contamos nuestra vida a cualquiera, en Internet debemos ser conscientes de lo que se hace con nuestros datos (para ello deberán informarnos siempre) y decidir si queremos y cómo queremos que se usen nuestros datos. La Ley obliga a informar, a ser muy transparentes en quién recoge los datos y para qué fines: si vamos a comprar en una tienda online, los datos deberán destinarse a gestionar la compra pero no a otra cosa y siempre tendremos la opción de elegir si queremos recibir o no publicidad o que nuestros datos se cedan a terceros.
Al igual que es importante leerse los prospectos de los medicamentos, es importante leerse los avisos legales, las cláusulas y de esta forma poder ser conscientes del destino de nuestros datos.
Lo mismo sucede al descargarnos aplicaciones en dispositivos móviles: ¿quién se lee las condiciones? Probablemente no activaríamos tan alegremente la localización o aceptaríamos dichas condiciones si supiésemos que estamos firmando un cheque en blanco para el uso de nuestros datos.
Ni que decir tiene que este tema es particularmente importante para niños y adolescentes, los llamados “nativos digitales” que tienen una conciencia de la privacidad muy distinta de la de los adultos. La privacidad también se educa y sobre esto hemos escrito recientemente en nuestro blog (www.herrerodigital.com) por la trascendencia que tiene la educación en esta materia.

¿Que nos puede decir de que en los últimos años, la Protección de Datos Personales ha cobrado tanto protagonismo como consecuencia de las políticas de cumplimiento normativo interno o “compliance”?

Sin lugar a dudas. Las políticas de “compliance” que hemos importado de países fundamentalmente anglosajones, empiezan a calar en nuestro tejido empresarial: primero, por la reciente modificación del Código Penal que permite la exención de la responsabilidad penal de las personas jurídicas siempre que se haya implantado un plan de prevención de riesgos penales de forma eficaz. El cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos afecta a todos aquellos delitos relacionados con los secretos, la intimidad y la custodia de la información y su incumplimiento no sólo podría acarrear consecuencias penales sino sobre todo y fundamentalmente importantes sanciones económicas. La Agencia Española de Protección de Datos que es el órgano responsable de velar por el cumplimiento de la Ley y aunque actúa fundamentalmente bajo denuncia, marca los criterios de cumplimiento y conducta de aquellos que tratan datos personales.
El cumplimiento no sólo consiste en tener una serie de documentos que exige la Ley sino en una verdadera política interna de buenas prácticas, unos protocolos que afecten a todo el personal y que eviten pérdidas de confidencialidad o malos usos, a menudo, por falta de conocimiento.
Los que nos dedicamos a esto hacemos especial hincapié en la importancia de una labor constante de asesoramiento, de tener a alguien a quien consultar, que revise, aconseje y aporte valor en la organización.
No olvidemos que estamos hablando de derechos fundamentales y todo esto gira en torno a su protección.